suelo radiante suelo refrescante

Suelo refrescante, suelo radiante

Toda la vida caminando por casa con los pies helados o ardiendo, hasta que ha llegado al mercado esta técnica tan original que casi ya se ha convertido en un extra imprescindible de cualquier vivienda: suelo refrescante, suelo radiante, ¿te lo habías planteado?

Todavía nos encontramos en los primeros días calurosos de septiembre, así que conviene empezar tratando el tema del suelo refrescante. Este tipo de sistema es muy cómodo y, sobre todo, silencioso, indispensable para el bienestar de toda tu familia. Lo que se debe tener presente con esta instalación es que es muy conveniente (prácticamente necesario) el uso de deshumidificadores, más aún si la vivienda está situada en una zona de costa. El conflicto, en este caso, es que la humedad se condense y bloquee la acción del suelo refrescante. Sin embargo, a día de hoy, los deshumidificadores son aparatos con un diseño muy acertado para que encaje perfectamente con el mobiliario de tu hogar. Y lo más importante al respecto: la sensación que se experimenta con un suelo de esta categoría. Es como si entraras en una catedral, una cueva o una bodega, sientes frío, pero no hay un foco de aire, por lo que la sensación es de climatización total.

Por otro lado, tenemos el suelo radiante. La calidez que aporta un suelo de estas características es fundamental para las frías noches de invierno. Además, se trata de un sistema muy saludable, ya que no produce corrientes de aire, y por tanto, reduce la sequedad y también la circulación de polvo. La sensación, en este caso, es totalmente de confort, convirtiéndose tu casa en el lugar más acogedor en el que te puedes encontrar.

En cualquier caso, la ventaja que tienen estos sistemas es que están integrados en uno solo, no ocupan espacio, y al no estar presentes en las estancias de la casa, no afectan a su estética. En cuanto al tema económico, para su instalación se requiere una cierta inversión inicial, pero permite ahorrar entre el 10% y el 30% el consumo de calefacción, por tanto, el mantenimiento es más económico que los sistemas más tradicionales. Añadir que su uso está totalmente comprometido con el medioambiente puesto que, con el suelo radiante y suelo refrescante, se pretende hacer una gestión adecuada y preservar nuestro entorno.